Dos cartas

Encima del Debilitar

NOMBRES INCLUIDOS EN UNA VISTA

En 2009 testificaron en contra de mí desde Ciudad de la Justicia de Málaga el magistrado-juez Herminio Maíllo Pedraz y el psiquiatra Francisco Javier Alcalde de Hoyos, ambos integrados en cifras de descrédito según La Mano de Fátima: “numerosos defectos” dice de sus nombres. Me presenté al juicio sin abogado defensor podría definirse. Y quiero reabrir este caso sobre capacidad que remite a lo que pudiera mantenerse como hechos del Gobierno iniciático con mi cuerpo. Es lo que investigo con cierta hipótesis y datos de confianza. Cabría que solicitara, de pedir, un premio al Gobierno aludido pues además de ser un inventivo autor de literatura no he dejado de ser un culminativo benefactor de la vida divina y artística en la era de Dios y el Arte han muerto. Mi nombre significa, según la profecía citada (La Mano…), “caridad”. Carece de luz definirme de “esquizofrénico paranoide” y someterme a impurificaciones constantes médicas como se viene haciendo tras la sentencia que me mina. Añado que jamás he probado las drogas; ni fumo ni bebo, ni uso vaqueros. Al parecer mi cuerpo pudiera venir siendo traspasado a otros marcos y figuras de la Naturaleza desde la etapa de la niñez, dándose a la par muy abundantes tomas de perfecciones de su misma materia.

   Mi caso debiera establecerse ante un Comité especializado en videncia donde se trate, entre los temas, si me es posible independizarme del Señor poderoso al que reencarno —un Padre fundamental según el psicólogo conocido, consultado sobre mi identidad, Octavio Aceves—, o si soy yo quien debe poseerlo a Él, o ir en cuánto es la pregunta en el reparto de personalidad.

   (Sept. 2016)

FALSEDAD DE UN JUEZ

   Últimamente el psicólogo Octavio Aceves me ha anunciado un premio que me otorgará en el plazo de tres años el Gobierno iniciático. Ello por mis características positivas, como mérito. Según siguió pronunciando yo reencarno a un viejo Padre de la Abadía principal de mando de la que dependen las superiores decisiones cósmicas.

   La decisión en 2009 de un magistrado-juez desde Ciudad de la Justicia de Málaga de tratarme de “esquizofrénico paranoide” por pronunciar uno lo paranormal sobra. Esta medida ha tomado cuerpo en oficinas del Servicio andaluz de salud y está intoxicándome con medicamentos impropios para un iniciado.

    La Organizativa iniciática es diríamos a modo de un Maestro que toma las perfecciones que desarrollamos cargándonos de discapacidades excepto a los privilegiados que pueden vivir anchos. En mi caso las tomas de perfecciones de mi cuerpo son muy abundantes, de ahí una semi discapacidad de la que me aquejo pero no estoy loco ni trastornado. Añado que mi nombre según el oráculo La Mano de Fátima da “caridad” como característica de mi personalidad mientras que el nombre del magistrado-juez antes aludido da según la profecía “numerosos defectos” en un trayecto de su sino. ¿Cambiará el juez su recorrido?

   (Dic. 2016)

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